domingo, 26 de julio de 2026

Arqueología del Deseo II: la Flecha Cósmica

Ahora es el momento de saber
que todo lo que haces es sagrado.

Nadie, ni siquiera Hafiz, puede describir con palabras el Gran Misterio.
Nadie sabe en qué concha se esconderá la perla de valor incalculable.

Hafiz de Shiraz (1325-1390)

Hablaré aquí en primera persona del singular, consciente de la interconexión entre las singularidades y el Todo en esta gran red que llamamos Vida. Y es que sólo podría escribir lo que aquí escribo -con la intención de iluminar, inspirar y revelar- desde lo más hondo de mí. Sólo aquello que es una verdad ya encarnada podría permitir ser revelada y desvelada aquí. (Frecuencias para este texto: 963 hz, Meditation music healing)

Es este, pues, un espacio -el de la escritura y el de este blog en particular -donde profundas verdades son recolectadas y entregadas, como perlas una a una extraídas desde la eternidad de las múltiples experiencias de un alma ~a DE-LIGHT-FUL T~ASK (una deliciosa/de-la-Luz tarea/petición). Este es el papel de los Escribas, como en el sagrado Antiguo Egipto ~vivo y presente aún; vivo y presente en mí.

Fotografía que me mandó un amigo desde Berlín hace un año y
que nada más verla se me erizó la piel…!

Mientras contemplaba algunas ideas sobre lo que iba a escribir, como continuación del post anterior, llamó mi atención una verja acabada en puntas de flecha que asomaba por una azotea, cuya imagen me conmovió profundamente, ya que vi en ella representadas una hilera de almas -incluida ésta que aquí firma- dispuestas a lanzarse hacia su próxima aventura o misión de vida ~algo grande, muy grande, sí, pero que no se anuncia con trompetas ni con fuegos artificiales sino que más bien aparece como el susurro del viento o como el gozoso fluir del agua de la grieta de una roca...
La magnificencia reside en el interior, de donde mana eterna e infinitamente

Hablar del Deseo es circunscribir el Misterio, ante el cual el alma enmudece y se inclina en profunda reverencia y respeto; es esa fuerza de la Naturaleza que nos atraviesa y nos con~mueve, que proviene de la Vida y a Ella la impulsa en continua renovación y expansión ~hacia lo Desconocido. Los extremos se tocan.

Sin embargo, des~cubrir el Deseo auténtico -el deseo del alma que le llevará a cada uno por el camino de mayor felicidad y realización- e in~corporarlo a la propia vida es una tarea que requiere una gran determinación y empeño, donde se pone a prueba si uno de verdad desea su mayor autorrealización. Este es el auténtico camino del héroe/heroína de su propia historia.

Para que la flecha esté lista para lanzarse se ha requerido una gran labor de preparación, un deshacerse de lo que uno no es (y creía-que-era) a fin de dar espacio a lo-que-sí-es y reclamar, recuperar y encarnar todos esos fragmentos que habían quedado dispersos, atrapados, o dormidos en este largo camino a la espera de que uno les dijera, Tranquilo, ya pasó, ya puedes regresar a Ti… BIENVENIDO A CASA. Éste es el momento para hacerlo, esta es la vida para realizarlo, el momento es propicio para este renacimiento no sólo tuyo y mío sino de Gaia, en el comienzo de lo que en muchas civilizaciones profetizaron sobre esta época como la Era Dorada de la Humanidad.


En esta labor de recolección y remembranza (*) la Madre Isis -quien he sentido muy presente últimamente- es una gran aliada, pues no sólo devolvió a la vida a su esposo Osiris, desmembrado por todo Egipto, sino que guía en este proceso a todo aquel que acuda a ella (**) infundiendo coraje y alentando a la recuperación de la propia dignidad y valor a través del enfrentamiento de nuestros propios miedos.
Hace unos cuantos meses compré este original de una artista local porque
sentí que había algo de mi esencia allí representada, como si una versión de mí
muy antigua se pareciera mucho a ella… y está esperando un nuevo hogar donde instalarse conmigo
y, sobre todo, a que vuelva a mostrar ese brillo y esa confianza en la Vida

Por otra parte, a Osiris, símbolo de renacimiento, se le asocia con la constelación de Orión, cuya figura es un cazador portando un escudo y una porra o un arco y una flecha… Además, en esta potente luna llena del 29 de julio, Marte, planeta de la acción, estará en conjunción con una de las estrellas de Orión, precisamente la del brazo que porta el arco, Bellatrix, asociada con una amazona o guerrera… ¿no son increíbles todas estas sincronicidades? (Y decir que viví cinco años en la calle Arco añade un poco más de jugo a este juego…!) El universo entero está invitándonos a lanzar la flecha cósmica de nuestros más profundos Deseos…

Imagen creada para este post con la intención de activar memorias y, en ningún caso, reemplazar o equipararlas a las obras de arte

Una mañana al despertar me preguntaba cómo saber en qué dirección lanzaremos la flecha y al punto escuché: hay que saber las coordenadas -desde dónde y hacia dónde, tu Norte y tu Sur, es decir… tu corazón, el gran mapa de tu corazón y la visión que de allí nace. Entonces recordé al escarabajo Khepri, aquel que reinicia cada día elevando al sol-Ra desde la oscuridad de la noche, ya que una vez escuché que este escarabajo puede caminar largas distancias sin parar, con gran determinación y un agudo e inexplicable sentido de la orientación hasta quien será su pareja… De ahí que también sea un simbolo de la brújula del corazón…
Le langage du cœur. Mon cœur est sincère. Fotografía de uno de mis viajes
por el sur de mi querida Francia.

Y es que el corazón habla muy bajito y es necesario reaprender su lenguaje, su manera sutil de comunicarse a través de sensaciones, a través del cuerpo, aquello que es innato, pero que hemos olvidado... Hasta ahora el mando lo ha tenido la mente y la (sin)razón, pero ya ha llegado el momento, es tiempo del Reinado del Corazón -como me gusta llamarlo-, donde el masculino y el femenino están integrados y cada uno toma el centro de su propia creación como creadores soberanos de la propia realidad.

Esta imagen, también creada ex profeso, representa lo que he compartido de manera simbólica.
Tiene la intención de activar memorias e ir más allá de la mente consciente.

*** 

Hay mucha información aquí concentrada más allá de las palabras. Es mi intención que cada uno reciba lo que necesite acorde a su mayor bien y dejar atrás lo que no resuene. Cada camino es único, cada perspectiva también, así como cada deseo lo es. Aquí honro y respeto cada uno de ellos.

Para finalizar me gustaría compartir con ustedes un pequeño audio que grabé como reflexión de mis propias vivencias antes de saber que escribiría este texto y que, tal vez, sirva de inspiración y colofón para estas palabras: El arco y la flecha


Notas

En inglés remember, re-member como recuperación de los miembros, es decir, de todo nuestro Ser.
** De ahí los innumerables templos dedicados an Ella, sustituidos con la llegada del cristianismo, por las iglesias dedicadas a María. Isis es considerada como una virgen negra o black Madonna, a su vez, representación de la Gran Madre Cósmica ~Sophia.

Es muy probable que María, conocida en el cristianismo como la Virgen, sea la reencarnación de Isis, si bien ha sido objeto de simplificación y reduccionismo en dicho contexto, es igualmente un ser muy poderoso, conocedor de la alquimia y de los métodos de resurrección del Antiguo Egipto, que muy probablemente ejerció junto a María Magdalena con Jeshua/Jesús.

Reestablecer una nueva relación y experiencia con estos seres de los que la religión se ha apropiado extendiendo una narrativa adecuada a sus intereses, es algo fundamental para encarnar y ejercer la propia soberanía.

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viernes, 17 de julio de 2026

Arqueología del Deseo I: orígenes

Más allá de las ideas de lo malo y lo bueno, hay un campo. Allí te encontraré
Cuando el alma se acuesta en esa hierba el mundo está demasiado lleno para hablar
Lo que buscas te está buscando
Rumi 

Este texto ha comenzado mucho antes de inscribir en un lenguaje los ecos de su origen
Es en retrospectiva como se leen los signos
Con la debida atención se podrá escuchar bajo el ruido de los siglos ~una melodía


Es mi mayor deseo inscribir estas melodías, a~traerlas a este plano, como nubes que al entrar en contacto con la montaña rompieran a llover irradiando los campos con todo su saber allí condensado
~el cielo besando
    a su
amada Tierra
    o bien
el escriba a~trayendo
    con su pluma
el Cielo a
    la Tierra
 
El rastro del Deseo, 19/05/2021. Foto que tomé en una calle de Vegueta, Gran Canaria,
cuando ya me intrigaban las ondas y la trayectoria de nuestros deseos y del Ser en general.

Bajo un texto ~como bajo un cuerpo~ hay capas y capas de existencia en sublime gradación. Rastrearlas hasta su origen es conocer también el recorrido de su trayectoria. Bajo este texto, también, un deseo muy antiguo, un deseo que me precede, subyace. Es un deseo que nace de la más absoluta oscuridad, allí donde la luz se dio a luz para conocer~se

Y, curiosamente, es en un día de Luna Nueva en Cáncer cuando al fin comienzo a escribir; en la inocencia de los inicios, eco de aquel espacio sagrado donde la oscuridad es templo de creación, fértil Tierra~Madre de donde todo emerge: el útero cósmico (*). Maravillosas sincronicidades del universo…

El origen del deseo.
He creado esta imagen aproximada en base a una intuición que he recibido acerca del signo de Cáncer
y su conexión con la geometría sagrada del vesica piscis, con nuevas resonancias y posibilidades.
Puede servir como inspiración, como imagen donde meditar o ensoñar~se

Nada de esto se hallaba en mi mente al iniciar este texto, prueba del gran orquestación que hay detrás, cuya inmensidad la mente humana no alcanza a comprender, del cual soy voz y porta-voz.

Todo vibra, todo canta, ¿escuchas su canción?

En este regocijo de re-conocerme parte de esta gran historia retomo los hilos/voces con que tejeré este fragmento de la composición.  

Hacer espacio para lo que desea ser se exprese a través de mí
Hacer silencio para que el aire fresco y renovado se abra paso en la Humanidad

Adentrarse en este espacio oscuro, espacio-umbral, requiere coraje (en francés, cour~age) ~esto es, a(r)marse de valentía -y de amor- para ir hasta el corazón del Ser… allí donde convergen las aguas primordiales y las aguas de las emociones, aquellas que con la debida atención y presencia podrán transformarse en un manantial de sabiduría que sustentará y nutrirá ~a muchos…

(Hécate responde a mi llamado y me acompaña con su antorcha y su vasta capacidad para transitar las encrucijadas y moverse entre dimensiones)

Pintura de Odilon Redon de 1916 sobre lo que podría ser la semilla de la creación; se trata de uno de mis pintores preferidos
por su capacidad de imaginar los espacios liminales con una visión poética, de gran sensibilidad y una preciosa inocencia.

Y es al fin
    aquí
en esta cueva~útero
donde el Deseo
    emerge

En esta profunda comunión
con~Sigo
el Creador toma una flecha
    de su carcaj
y estira la cuerda
    ~tan lejos
        como hondo
            es
                su Sentir

Collage de la artista Heather Heininge con Diana o Artemisa
con su carcaj y su arco oteando el horizonte…
(La descubrí al buscar la cita de Rumi…!)


***

En este post no he hecho más que empezar a escribir. Las sincronicidades me han llevado por otros derroteros, más profundos, más ricos, como la sabiduría misteriosa de la noche y el agua aquí impregnadas. Habrá una continuación tan pronto como otra nube se forme a mi alrededor y me pida bajarla a (la) tierra… (lo que probablemente será en breve)


Notas

* Mientras escribía aprendí de una de las astrólogas a las que escucho que el signo de Cáncer se considera la medianoche dentro de la rueda zodiacal y que representa tanto una tumba o un útero. El axis con Capricornio determina la construcción de una realidad en estrecha conexión con nuestros sentimientos… Simplemente asombroso!

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Continuación

sábado, 16 de mayo de 2026

El (re)nacimiento de la Voz


He llegado hasta aquí 
a este lugar donde confluyen todos los lugares
en un tiempo que excede todo tiempo
donde el adentro y el afuera se revelan
    parte de lo
mismo
donde tú y yo dejamos atrás
    nuestro pequeño yo
                para fundirnos
                        en el regocijo
                                     de la
                        Eterna Presencia
                        (la OM~nisciencia
                                       del Ser)
pues nunca
    en verdad
nos habíamos separado
     de él
o mejor dicho
    de Ella…

(Comparto el enlace de una canción que parece compuesta para acompañar este texto y su con~texto  Mary Magdalene, The Return)


Es preciso hacer un alto en el camino, en la ladera de esta Montaña -real o imaginada- que momento a momento, con dedicación y esfuerzo, hemos escalado. Y es aquí donde recuerdo que Yo soy parte de la Montaña la Montaña, parte de mí; que yo misma la proyecté como parte del Plan, antes del Gran Olvido...



Como bajo el influjo de un cálido sol interior, la nieve de siglos comienza a deshacerse. Lo que tanto tiempo había permanecido intacto en paciente espera, se conmueve ante esta inusitada dulzura ¿cómo nombrar este milagro?

Ríos de lágrimas descienden por las laderas de este largo camino de regreso
lágrimas de re~conocimiento hacia nuestros Ancestros, quienes llevaron esta carga desde la noche de los tiempos con la certeza de que llegaría este preciado~preciso momento sobre la faz de la Tierra
lágrimas de aceptación por todo lo vivido con sus caídas, sus preguntas, sus hallazgos...
lágrimas de agradecimiento al saber que -al fin- no tiene por qué ser tan difícil                     
                        ya    no    más


Viejas capas de creencias sobre las que se habrían cimentado las grandes civilizaciones, dominadas bajo la ley del yugo y la perpetuación de la in-humanidad, se van desprendiendo; capas de vergüenza y culpa infundidas para sembrar el terror y la esclavitud bajo pretexto de una redención, se desmoronan. El viejo sueño ya ha comenzado a caer ladera abajo.


El río lo toma todo esto consigo arrastrándolo hacia el Gran Océano Ella, merced a su infinita Gracia, con un largo rugido lo engulle en su regazo azul profundo.

Nuestro fondo marino, Miriam Cahn, 2019

Es justo allí, bajo el rugir de las olas, que escucho otro sonido -singular y penetrante-, al que le sigue otro y luego otro; son las sabias matriarcas del océano, las que sostienen la vibración del planeta azul, nadando en un gran círculo: Ellas-las-ballenas.

Las aguas comienzan a arremolinarse en espiral al compás de una antigua melodía -fragmentos de una secuencia repetida una y otra vez desde los inicios de la Creación, como un código de amor y recuerdo disponible para aquel con ojos para ver y oídos para oír.

En el interior del círculo los delfines dan saltos entre la espuma blanca lanzando chirridos de alegría.

Hay aquí un aire de expectación

La tierra, el aire, el agua, el fuego se preparan también para este gran acontecimiento largo tiempo anunciado.
Todo se contrae y expande rítmicamente hacia el interior, hacia los lados, en todas las direcciones— en una especie de parto cósmico.

Y yo contengo la respiración 

 
La main aux algues et aux coquillages, Émile Gallé, 1904 en la magnífica exposición Bleu Profond, L’océan révèle de Les Franciscaines en Deauville, septiembre del 2025.

Primero asomaron unas manos —sus delicados dedos acariciando por primera vez la suavidad del viento;
Luego, sus largos cabellos, del color intenso del amanecer, con algas y conchas entrelazadas. Entre ellos, se adivina un rostro, una figura femenina como ningún artista ha podido jamás representar, pues es Ella a quien, en ultima instancia, intentaban captar… La de innumerables nombres y rostros, por largo tiempo oculta, negada, reprimida —la Divina Madre, Sophia


Todo el cosmos se inclina ante Ella en profunda reverencia y de su Ser comienza a emanar un profundo canto, muy antiguo y nuevo a la misma vez, pues su voz resuena desde siempre, en cada célula de cada ser, en cada partícula de cada estrella, de cada planeta; de ti y de mi; la Voz.

El cosmos entero se estremece. Todo vuelve a cantar su canción, una vez más. Todo canta y se regocija con Ella en el día de su renacimiento —y el nuestro con Ella—; del renacimiento de la Voz que sostiene e inspira estas frecuencias en forma de palabras aquí inscritas como en un pentagrama para que recuerdes y cantes también tú su eterna canción de Amor.


Nota
*Actualización del 24/05/2026 19:50 hora canaria~ Modelamos y moldeamos hasta que la obra se acerque a la belleza de lo que escuchamos… Tal vez ese sea el comienzo de otra entrada.
*Todas las imágenes, a excepción del cuadro de Boticelli y la última, son todas fotografías tomadas por mí.
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lunes, 19 de agosto de 2024

El lenguaje de los árboles: huellas de una canción

Es el amor a la Luz lo que mueve al árbol a hundir sus raíces en lo desconocido; por amor a eso que sabe es su alimento atraviesa la más densa oscuridad. (Pieza sonora ambiental)

Se requiere una buena dosis de coraje para decirle SÍ a esta gran aventura de la vida, a esta continua transformación en la que para avanzar es preciso dejar atrás la comodidad de la semilla y todo lo que una vez conoció. Sin embargo, hay en él una confianza ciega que le impulsa, pues SABE —en lo más íntimo de su ser— adónde se dirige; sabe que al final de esa larga oscuridad su luz se fusionará con la Luz; su individualidad, con la Infinitud.

Encontrar al otro en tarde rosa, Tomás Sánchez, 2021.

Así pues, avanza, y cada vez que hunde un poco más sus raíces en la profundidad de la Tierra — su propia tierra— renueva su SÍ a la Vida. Sí, aunque nadie más que él vea lo que él vio —la visión que le precedió; sí, a pesar de las historias que escuchó en la superficie, esas que hacen ruido y ha de acallar, con las que el miedo se propaló desde tiempos inmemoriales sumiendo al planeta en ciclos y ciclos de locura y destrucción.

Pero ya es tiempo, dicen los árboles. Ya es tiempo, dicen las plantas y los ríos y las aves; todos los reinos que habitan la Tierra… Y el universo entero. ¿Lo escuchas?
Ellos lo saben.
Te lo recuerdan a ti, a mí —su luz se enciende de regocijo—. Es el tiempo.

Parque nacional de Sequoyas, California

Anclado en su propia tierra nada podrá alejarle de sí mismo; ninguna fuerza podrá hacerle tambalear. 

El lenguaje de los árboles:
No hablan de altura, hablan de y a través de sus raíces. Hablan de ancestralidad y del futuro, de común-unidad, de inter-conexión. Basta con respirar el oxígeno que nos brindan, o sentarse junto a su tronco para dejarse acompasar por el suave ritmo de su canción. Qué majestuosidad la de los árboles, guardianes de la sabiduría, maestros de la paciencia. 

Cualidad arbórea de mi cuerpo, ¿no es éste un árbol en movimiento?

Estoy en un gran valle rodeada de una frondosa vegetación de la que sobresalen altos pinos y árboles de distintas especies. Un límpido cielo azul contrasta con los distintos tonos de verde. Al fondo, la silueta de la imponente Sainte-Victoire guía mis pasos como una promesa.


De pronto, me siento conducida hacia un claro, a la derecha del camino. En el centro, un hermoso pino, diferente a todos los que he conocido hasta ahora —más chato y con una elegante copa abovedada de un verde dorado—, parece decirme: ven, ven junto a mí. Así pues, me aproximo y me dejo recostar sobre su tronco bajo su refrescante sombra. Y qué sombra. Tiene forma de pirámide y, con cierto estupor, observo que apunta hacia la montaña… Al igual que mis pies desnudo.


Hay en este lugar un silencio sagrado. Un pájaro canta muy cerca. Yo también comienzo a entonar un canto. Brota desde un lugar muy lejano, como si alguna vez hubiera sido muy querido para mí y sin embargo pareciera totalmente nuevo. Mis manos lo acompañan con movimientos y gestos. El canto parece enraizarme hacia el corazón de la Tierra y de allí, me expande hacia las estrellas, tal y como hacen los árboles. Mientras canta, una fuerte sensación de hogar me embriaga y de mi corazón copiosas lágrimas se derraman; lágrimas de felicidad y profunda reverencia.


Voces susurrantes comienzan a emerger de entre los troncos de los árboles. Sus copas se mecen con suavidad al mismo ritmo. Asienten. Las voces se enredan en las ramas, entre los delicados encajes de luz que forman las hojas de los pinos. Siento esas presencias como una caricia que me rodea. Deben de venir de una civilización muy avanzada y muy antigua, una que todavía no sé nombrar. Son como la brisa en un día caluroso de verano; sus cuerpos ligeros, envueltos en finas túnicas y un porte de alta nobleza, soberanía y profunda humildad, danzan con la naturaleza. 



Celebran mi presencia, este encuentro tan anhelado en lo más hondo de mi corazón. Ahí escucho sus voces, sus emanaciones de amor y reconocimiento. Tú perteneces, dicen. Aquí tienes tu hogar, ese que siempre has buscado. Recuerda que tú eres el cosmos. Siempre ha sido así y siempre lo será.


Detalle de La Primavera, A. Boticcelli.
Detalles de La Primavera, Botticelli.

El velo cada vez es más fino.

Ellos nos están llamando —desde lo lejos, desde las raíces, desde las estrellas. Yo sigo el camino de los árboles. Me hago raíz. Me enraízo en ésta mi querida Tierra con el deseo de volver a caminar junto a ella con soberanía y gozo, como una vez hicimos. Y lo volveremos a hacer. La canción ya está sonando.


Encontrar al contemplador, Tomás Sánchez, 2005.


Nota

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